viernes, 10 de abril de 2015

Primer trasplante de cabeza causa debate ético en la comunidad científica

Un programador ruso de 30 años es el primer interesado en este tipo de cirugía.

Desde hace un tiempo el doctor italiano Sergio Canavero ha sido blanco de críticas por sus compañeros de profesión debido a su particular obsesión por realizar un trasplante de cabeza en humanos.
Canavero sostiene que la tecnología actual sí lo permite. De hecho, ya hay un primer voluntario, se trata de Valery Spiridónov, un programador ruso que sufre una atrofia muscular espinal (AME), con pocas esperanzas de vida, indica The Independent.
"Ésta es mi decisión final y no pienso cambiarla. ¿Miedo? Claro que lo tengo, pero si no lo intento mi futuro puede ser aún peor", aseguró Spiridónov de 30 años.
Hasta ahora los pocos antecedentes con respecto a esta operación datan de 1970, cuando un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Case Western Reserve en Cleveland, Ohio, dirigida por el doctor Robert J. White, logró trasplantar la cabeza de un mono de un cuerpo a otro. El procedimiento fue un éxito, sin embargo el animal falleció a los 8 días de la intervención.
¿Permitirá algún país este tipo de cirugía?

miércoles, 8 de abril de 2015

Un estudio revela cómo actúan las enzimas protectoras del genoma

En un artículo publicado en la revista Molecular Cell, científicos de la Cornell University, en Estados Unidos, describieron una nueva técnica que permite entender minuciosamente la acción de las enzimas encargadas de proteger al genoma contra los problemas ocurridos durante el proceso de replicación del ADN.

 Esta nueva técnica podrá ayudar en el desarrollo de drogas con acción más específica contra distintos tipos de cáncer y en la comprensión de enfermedades relacionadas con el mal funcionamiento de las enzimas conocidas como cinasas o quinasas, que regulan todos los procesos importantes en el interior de las células.

Las cinasas se encargan de catalizar una reacción química conocida como fosforilación, que consiste en la transferencia de un grupo fosfato de moléculas de alta energía, como el ATP (trifosfato de adenosina), a proteínas blanco (sustratos).

Esta reacción, dependiendo del caso, puede hacer que la proteína blanco se active o se desactive, o incluso servir de señal para que la molécula se degrade. De esta forma, las cinasas regulan procesos tales como la división, la proliferación y la diferenciación celular, entre otros.

De las más de 500 cinasas descritas en el genoma humano, se estima que entre cinco y 10 desempeñen el papel de orquestar la defensa celular contra eventuales problemas en la replicación del ADN.

Estos errores suelen producirse momentos antes de que la célula se divida, cuando las cadenas de ADN existentes en el núcleo se abren para que se pueda copiar el código genético.

Desde la fecundación de un óvulo hasta la formación de un organismo adulto, el genoma debe replicarse más de 10 billones de veces. La célula necesita contar con un sistema que le permita detectar y operar con los defectos en el proceso de copia; de lo contrario, se produce una acumulación de daños en el genoma que torna inviable la vida. Las cinasas resultan esenciales en este proceso de contención de daños.

Al detectar un daño, las cinasas accionan diversos equipos de auxilio, en un intento por evitar que la célula se muera. Es como si hubiese un gran escape de agua en la ciudad y la enzima fuese la encargada de cerrar el suministro, avisar a los habitantes, llamar al equipo de reparaciones, avisar a la policía que interrumpa el tránsito y así sucesivamente. Pero aún no se comprendía qué manera transcurre esa señalización.

En el trabajo publicado en Molecular Cell, el grupo de Cornell reveló cómo actúan tres de esas enzimas encargadas de proteger el genoma. Son las equivalentes en levaduras a las cinasas humanas ATR, ATM y CHK1.


Si se considera que en una sola célula puede haber simultáneamente más de 20 mil radicales fosfato que se trasladan de un lugar para otro debido a la acción de distintas cinasas, el descubrimiento de la función de cada una de esas enzimas no es precisamente una tarea trivial. Para llevar adelante esta investigación, los científicos se valieron de un espectrómetro de masas, un aparato capaz de medir la masa de moléculas con altísima precisión.
Extrajimos las proteínas de las células de levadura y las rompimos en varios pedazos. El espectrómetro logra medir la masa de cada uno de esos fragmentos y detectar si hay un grupo fosfato unido a ellos o no. De esta forma es como logramos saber desde dónde y hasta dónde se trasladarán los radicales. La precisión es tan alta que sabemos incluso a qué residuo de aminoácido de la proteína blanco se unió el grupo fosfato.

Solamente para la enzima ATR, que concitó la mayor atención de los científicos, se identificaron más de 100 sustratos distintos. A tal fin, los investigadores crearon tres linajes mutantes de levadura: la primera sin el gen de la ATR, la segunda sin el gen de la ATM y la tercera sin el CHK1.

Mediante el empleo de esta técnica, logramos detectar más de seis mil eventos de fosforilación. Al comparar a la célula normal con una de las mutantes, conseguíamos observar cuáles de esos eventos desaparecían. Así es como fue posible identificar los sustratos de cada una de las enzimas.

Asimismo, se desarrollaron mapas cuantitativos  capaces de mostrar de qué modo, en diferentes condiciones, se modificaba la fosforilación de cada uno de los sustratos.

Logramos ver si una determinada droga que le provoca un daño al ADN aumenta o disminuye los eventos de fosforilación en cada una de las proteínas blanco, por ejemplo. Es decir, conseguimos descubrir no solamente cuándo y cómo se activa la ATR, sino también en qué nivel están siendo regulados sus distintos sustratos.

Para sorpresa de los científicos, los Qmaps revelaron que la ATR no entra en acción únicamente cuando existe un daño en el genoma. La enzima también actúa preventivamente.

Se encuentra siempre activada y, en lugar de señalizarles a cuatro o cinco proteínas, tal como era de esperarse, regula centenas de ellas. El proceso es mucho más complejo de lo que preveíamos.

De acuerdo con Smolka, ya existen inhibidores de ATR que se están ensayando clínicamente contra el cáncer. Como las células malignas se dividen de forma acelerada y descontrolada, son mucho más dependientes de la acción de la ATR para sobrevivir que las células normales.

Es como si hubiese varios escapes por toda la ciudad, pero, aun así, la célula del cáncer logra sobrevivir. Los Qmaps pueden ayudar a descubrir en qué situaciones y de qué manera debe inhibirse la actividad de esa cinasa para atacar y acabar con distintos tipos de cáncer, con una interferencia mínima en células normales.

Más cerca de lograr una pastilla para comer sin engordar.

La mayoría de las personas han soñado con la posibilidad de comer sin engordar, y al parecer, estamos más cerca de contar con una pastilla que produce tales efectos en nuestro organismo. Aunque aun se encuentra en investigación, se ha probado en ratones y monos obesos el efecto de un fármaco que logra reducir el peso corporal a expensas de la disminución de grasas del organismo,independientemente de la ingesta calóricaEl fármaco actúa inhibiendo la acción de la enzima PI3K cuya función es incentivar el anabolismo celular, por lo tanto, su inhibición parcial produce no sólo la no acumulación de los excesos consumidos sino también, la pérdida de peso. Los resultados del estudio en animales muestran que los beneficios del fármaco sólo se producen cuando la dieta es excesiva en grasas y/o en calorías y que alcanzado cierto peso corporal, la pérdida ponderal se detiene. Los animales perdieron alrededor de 20% de peso corporal en 50 días de tratamiento a pesar de llevar una dieta hipergrasa, pero después de allí mantuvieron su peso, el cual se estabilizó durante los 5 meses posteriores en que se administró el fármaco. No se observaron efectos secundarios ni tóxicos de la administración de la droga y los resultados fueron reversibles, lo cual implica que cuando se deja de tomar la droga, el peso comienza a aumentar si la dieta continúa siendo hipercalórica. El paso siguiente es confirmar estos efectos en humanos, un proceso costoso y difícil de lograr pero que se debe intentar según los científicos, pues detrás de esta pastilla que podría ayudar a perder peso o a comer sin engordar podría esconderse un valioso recurso para el tratamiento de laobesidad y sus consecuencias. Por supuesto, en caso de obesidad grave un fármaco así podría ser de mucha ayuda, pero si pensamos en que para no engordar o para perder peso debemos continuar tomando el fármaco, fácilmente podemos darnos cuenta que la clave no está en inhibir enzimas ni cambiar el medio interno sino en modificar el factor externo que en este caso sería la dieta excesiva y poco sana.

Descubierta una proteína que dobla la vida en ratones envejecidos

Una proteína que activa la producción de nucleótidos (las letras químicas a, c, g, t que son los eslabones del ADN) se ha mostrado capaz de revocar los síntomas de envejecimiento prematuro en ratones. El hallazgo de un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Ontologicas (CNIO). “En las personas muy mayores aparecen problemas oculares, óseos, que se sabe empíricamente que se alivian con ácido fólico”, explica Óscar Fernández - Capetillo, director del grupo de Inestabilidad Genómica del CNIO. “Pero el ácido fólico es un precursor de los nucleótidos”, añade. La conclusión es que si se puede estimular este proceso en humanos, es posible que sirva para combatir algunos síntomas del envejecimiento.
La proteína en cuestión se llama Rrm2. Para llegar a determinar su papel, los investigadores siguieron un elaborado proceso. Partieron de ratones mutados para que tuvieran menos copias de otra proteína, la ATR. Esta molécula es responsable de reparar el genoma. El ADN de los seres vivos tiene que copiarse cada vez que una célula se divide, y, como en los procesos de los amanuenses medievales, cada vez que se reproduce aparecen mutaciones. La ATR actúa como un corrector que va reescribiendo el mensaje. Los ratones con baja cantidad de ATR acumulan más fallos en sus genes, lo que les lleva a envejecer antes. Sufren una enfermedad similar a lo que en humanos se denomina síndrome de Seckel, una enfermedad rara conocida popularmente como síndrome de la cabeza de pájaro porque quienes la padecen sufren microcefalia y tienen una nariz muy peculiar, parecida a un pico. Con este primer paso han creado el problema: animales que envejecen antes de lo normal.
La solución estaba en otra mutación, pero al revés. En vez de tener pocas copias de una proteína, se vio que si tenían muchas de la Rrm2 los síntomas del envejecimiento (y del síndrome) se revertían. La vida media de los animales de experimentación pasó de 24 semanas a 50. Por eso esa proteína es clave para la solución del problema.
“Hace ya tres años empezamos a tener evidencias de que cuando una célula tenía problemas para replicarse, lo intenta desde más sitios. Si estaba usando unos cien lugares de su genoma conocidos como orígenes de replicación, cuando ve que no puede llevar a cabo el proceso, se acelera, y empieza a hacerlo desde 200 sitios”, explica Fernández-Capetillo. El resultado de esta frenética actividad es que los nucleótidos, los eslabones del ADN, se agotan en el núcleo celular, y las copias salen defectuosas. “Esto se había estudiado en cáncer”, señala el investigador, donde hay una proliferación celular descontrolada, con muchas copias de cada célula gestándose cada vez.
Su relación con el envejecimiento viene de otro trabajo con levaduras, indica el investigador: se vio que cuando estas “tenían problemas con su ATR”, la molécula que repara el ADN, “estos se podían mejorar añadiendo más nucleótidos”. “Nuestra idea fue: ‘A ver si haciendo algo parecido mejoramos el envejecimiento”, cuenta.

Con la parte ya demostrada, el trabajo pendiente es enorme. Primero, hay que probar si la Rrm2 funciona en ratones que no hayan sido envejecidos en el laboratorio. De ello se ocupará Andrés López Contreras, primer firmante del artículo, que trabaja en Copenhague. Luego vendría todo el proceso de escalado de ratones a personas, para ver si las mismas proteínas tienen el mismo efecto, y si la forma de activarlas es similar. Un largo recorrido que puede frustrase en cualquier etapa. Es lo habitual en toda investigación.

domingo, 5 de abril de 2015

Depresión, cambios en el metabolismo cerebral de la glucosa e inflamación sistémica: la correlación parece existir.

martes, 31 de marzo de 2015

Genética islandesa

Islandia es el caldo de cultivo ideal para los genetistas: prácticamente la totalidad de los 323.000 habitantes de la isla provienen de el millar de Vikingos que desembarcó en dicha isla hacia el año 1000 d.C. Como prueba, existe un extenso y minucioso registro genealógico de todos los ciudadanos del país prácticamente desde sus orígenes.

De este modo la empresa deCODE ha decidido hacer un experimento de una magnitud impactante: han secuenciado el genoma completo de 2.636 islandeses (nunca se había secuenciado el genoma de tantos individuos humanos). Pero la amplitud del experimento es aún mayor ya que se han comparado dichos resultados con fragmentos de los genomas -incompletos- de otras 104.220 personas, es decir, se ha analizado a un tercio de la población del país.

Sede de deCODE Genetics
El objetivo de este estudio era encontrar las mutaciones genéticas en esta población de origen Vikingo y, para sorpresa de los investigadores, se han encontrado con que el 8% de los individuos analizados tiene al menos un gen noqueado, es decir, que sufre una mutación de tal magnitud que el gen termina totalmente inactivo; No obstante, si profundizamos aún más nos encontramos con que hay 1.171 genes -el 6% del ser humano- que no solo están noqueados en algún individuo, sino que están bloqueadas ambas copias y, puesto que el individuo está vivo, significa que esos genes no son vitales.

Esta prevalencia de mutaciones graves puede ser aprovechada para conocer en profundidad la genética humana y la función de cada uno de sus genes ya que, como dicen los investigadores, es extrapolable al resto de la humanidad. Esta investigación será determinante en las próximas "incursiones" científicas durante décadas y resulta de gran importancia para ramas de la biología como la ingeniería genética o, incluso, la medicina.

En forma de curiosidad , cabe destacar que el hecho de que no se conozca la genética humana con la misma precisión que otras especies como la mosca común o el pez cebra radica en que en esas especies se realiza un proceso por el cual se neutraliza, uno a uno, cada gen y así observar sus efectos, algo obviamente prohibido en seres humanos y que, gracias a esta investigación, podemos solventar en cierta manera.

Fuente: El País 
Informe completo: Nature Genetics

Ciclo de Krebs | Video curioso