domingo, 11 de mayo de 2014

Vida en la Tierra profunda.

¿Cómo es posible que en profundos agujeros practicados en puntos de la superficie terrestre muy alejados entre sí los científicos estén encontrando los mismos habitantes —bacterias y arqueas— muy similares? Al parecer estos microbios forman una población paralela a todas las conocidas, la biosfera subterránea. Los hallazgos se deben a una búsqueda sistemática de ecosistemas microbianos subterráneos, que se encuadra en el Observatorio del Carbono Profundo.
El equipo de Schrenk ha estudiado y secuenciado genéticamente muestras de microbios que se alimentan de hidrógeno procedentes de América del Norte, Europa, Suráfrica y Japón. Han encontrado una similitud entre ellos de un 97%. Otros equipos están haciendo lo mismo en otros lugares.  El agua con los microbios se ha extraído a profundidades de hasta cinco kilómetros, pero no se sabe hasta cuántos kilómetros hacia abajo se puede extender este tipo de vida.Este nuevo censo de las poblaciones de la Tierra se fija en la vida que existe por debajo de la superficie, a kilómetros de profundidad, y en cómo subsiste en condiciones extremas de presión, temperatura y falta de luz.. Pero lo que más llama la atención hasta ahora es la similitud de los tipos de organismos hallados, lo que sugiere que estas comunidades pueden estar interconectadas e incluso hace pensar que en este ambiente se originó la vida en la Tierra y no en lagos o mares, la hipótesis más aceptada.

¿Y cómo subsisten estos microbios? De esto se sabe algo más, gracias a la investigación de las últimas décadas. La vida en estas condiciones extremas es independiente de la fotosíntesis —de la luz del Sol— y se basa en procesos llamados biogeoquímicos. Uno es la serpentinización: cuando el agua se encuentra con el mineral olivina a gran presión, la roca reacciona con los átomos de oxígeno del agua y se convierte en serpentina, liberando hidrógeno, del que se alimentan los microbios. En experimentos a microescala realizados recientemente en Lion (Francia) se ha demostrado que el aluminio aumenta la rapidez con que se produce hidrógeno, mediante esta reacción, y explica que lo haga en cantidades suficientes para soportar la vida profunda.
El saber cómo se comporta el agua en el manto terrestre es algo que interesa mucho a los investigadores de estos temas. Un nuevo modelo permite avanzar en el conocimiento de las interacciones entre el agua y las rocas en condiciones extremas de presión y hasta 150 kilómetros de profundidad. Hasta ahora los modelos llegaban hasta los 15 kilómetros solamente.. “Reunir a expertos en microbios, volcanes, la microestructura de rocas y minerales, los movimientos de fluidos y demás es nuevo. Típicamente estos expertos no se comunican entre sí. Integrar esta diversidad en un empeño científico único está produciendo resultados antes inalcanzables”, afirma.Otros microbios se alimentan de otros minerales, como los de hierro, que reaccionan con el agua del mar para producir igualmente hidrógeno. Es el caso de las bacterias y arqueas de las que viven organismos de mucho mayor tamaño, como anémonas y gambas, alrededor de las fuentes hidrotermales del fondo del mar, que son verdaderas ventanas al interior de la Tierra. Las más profundas conocidas son las de Beebe, en el mar Caribe, a más de cinco kilómetros de profundidad. En 2013 varias expediciones las estuvieron explorando para tomar muestras. En la última, el pasado junio, a bordo del barco japonés Yokosuka, una científica estadounidense y dos pilotos japoneses bajaron en el sumergible Shinkai hasta el fondo, 5.135 metros. 
El trabajo de Dimitri Sverjensky, que presenta un nuevo método para predecir la constante dieléctrica del agua a altas temperaturas y presiones, permite atisbar procesos como la formación de diamantes, la acumulación de hidrógeno, el transporte de compuestos químicos por el manto, la liberación de gases o la formación de la atmósfera terrestre en su origen.
Fuente:EL PAÍS.

Las estatinas reducen hasta un 64% el cáncer en trasplantes de corazón.

El seguimiento de los 255 pacientes que recibieron un trasplante de corazón en el hospital de la Universidad de Zúrich entre 1985 y 2007 ha arrojado un sorprendente hallazgo: aquellos que tomaban estatinas para bajar sus niveles de colesterol o para evitar aterosclerosis tuvieron un 65% menos complicaciones por cáncer.
El trabajo es una muestra de lo complejo de los procesos biológicos. El cáncer es la principal complicación de los pacientes trasplantados, se cree que porque los inmunosupresores que toman para evitar el rechazo del órgano facilitan que algunos agentes infecciosos progresen, y causen tumores. En concreto, son frecuentes los cánceres de piel, donde muchos, como algunos sarcomas, están relacionados con virus, aunque también se producen de órganos sólidos.
En principio, las estatinas, que son medicamentos destinados a reglar los niveles de lípidos (grasas) no deberían tener una influencia sobre este proceso. Pero entre los efectos secundarios de estos fármacos está el que tienen una actuación sobre la respuesta inmune. El resultado es que quienes los tomaban para evitar que en las zonas de las suturas de los vasos sanguíneos, por ejemplo, se acumulara grasa y formara placas o trombos que los obstruyera, a la vez presentaban una mejor defensa contra algunos patógenos.

El estudio deja preguntas sin resolver. En principio, la conclusión no debe depender del tipo de trasplante. Pero sería una revolución si el efecto se da también en personas con el sistema inmunitario normal (que no han recibido un trasplante), que pueden combatir mejor los patógenos causantes de tumores. De hecho, ya hay algunos estudios que apuntan en ese sentido, como uno publicado en el New England Journal of Medicine eferido a cáncer colorrectal, otro más general en el Journal of Clinical Oncology. El problema es que otros, como uno del Journal of the American Medical Association , lo descarta. Así que no hay, todavía, una conclusión definitiva.El efecto se mantiene durante el tiempo, ya que las estatinas –y los inmunosupresores-, normalmente, se toman de por vida. A los ocho años del trasplante, un 34% de quienes no las consumían tuvieron algún tipo de cáncer, frente al 13% de quienes sí las tomaban. A los 10 años, la proporción era de 39% frente a 18%. A los 12, de 42% frente a 22%. “Debemos concluir que el tratamiento con estatinas debe mantenerse de por vida en las personas trasplantadas”, ha dicho el director del estudio, el Frank Enseleit, de la universidad suiza, que ha presentado el hallazgo en el Congreso sobre Fallo Cardiaco que se está celebrando en Belgrado (Serbia).
La última munición para este debate la acaba de aportar The Lancet. Un estudio británico llevado a cabo por investigadores de Oxford  en que han revisado trabajos en los que han participado 175.000 personas, la conclusión es que debe darse la medicación a toda la población, incluida la sana.
Fuente:EL PAÍS.

NEW!



Un equipo del Instituto Scripper en La Jolla  (California) ha logrado, posiblemente, uno de los avances en biología molecular más importantes de todos los tiempos. De ahora en adelante, las proteínas serán marca registrada, un paso de gigante en el campo de la ingeniería genética.
Los genios californianos, liderados por Romesberg, han logrado crear una bacteria que, en vez de funcionar con dos pares de bases, lo hace con tres. Lo que es lo mismo: han logrado introducir con éxito dos bases nitrogenadas artificiales complementarias en el código genético bacteriano.
Esta  bacteria  posee, además, la capacidad de obtener del entorno las bases artificiales, uno de los logros más increíbles por parte del equipo, para poder posteriormente incorporarlas a su ADN. Para que esto fuera posible, los científicos no pecaron de imaginación e ingenio, recurriendo a un transportador de membrana específico de una especie de alga, el cual posee el número de tragaderas necesarias para el proceso.
Con los 4 pares de bases se pueden obtener 64 codones distintos. Ahora, con las dos nuevas bases artificiales, pueden crearse 216. Es evidente que la variabilidad genética, en el caso de que el proyecto produjera los resultados esperados, adquiere una nueva dimensión .
Sin embargo, la naturaleza ha utilizado los 4 pares de bases durante  3500 millones de años. ¿Por qué? De momento, no lo sabemos. Uno de los posibles elementos indispensables para encontrar la nueva "gran respuesta" podría radicar en el proceso de ADN a ARN,es decir, en el proceso de "Transcripción". Este proceso está siendo investigado por los californianos. En caso de que éste funcionara correctamente, la bacteria podría, muy en teoría, trascender perfectamente.
Si este nuevo "invento" llegara a dar buenos resultados, es evidente que los científicos intentarían añadir más bases, aunque, según su líder, ésta no es su prioridad. Lo más importante es la dimensión que supone este descubrimiento, en caso de que el proyecto llegue a buen puerto. Entre los muchos beneficios posibles, encontramos un posible "Boom" en todos los aspectos positivos posibles de la ingeniería genética. Porque, al igual que el número de codones  obtenidos aumentaría, así sería  el caso de las proteínas: nuevas y útiles, con montones de aplicaciones médicas y alimenticias  increíbles, nuevos aminoácidos fabricados con elementos totalmente novedosos en el repertorio celular...
¿Podría tratarse del comienzo de una nueva etapa biológica? El tiempo, de momento, tiene la última palabra.
Si quieres saber más sobre este espectacular descubrimiento, visita:

sábado, 10 de mayo de 2014

Nuevo método de inmunoterapia ataca a las células cancerosas mutantes

Este nuevo método consiste en destruir las células del sistema inmunitario del enfermo mediante quimioterapia para remplazarlas por células reprogramadas, capaces de reconocer a las células cancerosas mutantes y destruirlas.


Un estudio clínico realizado en Estados Unidos a una mujer que padece cáncer, abre la puerta a un nuevo método de inmunoterapia que permite atacar a las células cancerosas que presentan mutaciones propias de cada paciente.
"El método que desarrollamos permite recurrir a la inmunoterapia para combatir mutaciones genéticas del tumor propias de cada enfermo" y tratar de esa manera gran número de cánceres, explicó el doctor Steven Rosenberg, responsable del servicio quirúrgico del Instituto del Cáncer de Estados Unidos (NCI, por su sigla en inglés), principal autor de estos trabajos, publicados en la revista Science fechada el 9 de mayo. LEER NOTICIA COMPLETA.

Fuente: telesurtv.net

Hacia los espermatozoides "de diseño"

Los logros que se están consiguiendo en el laboratorio con las células madre o con las iPS (células similares a las anteriores y pluripotentes), son muy numerosos y diversos.

Uno de los últimos acontecimientos ha sido el que han protagonizado investigadores de varias universidades estadounidenses en el que demuestran que a partir de la piel de hombres estériles se pueden obtener células iPS que, inyectadas en testículos de ratones, dan lugar a células germinales, precursoras de espermatozoides.

Este nuevo paso en investigación celular, más que ayudar a generar una terapia para estos varones (no se sabe si es seguro), será útil para ayudar a explicar las causas genéticas de la infertilidad masculina y ofrecerá una ventana para conocer la biología básica del esperma.
Los problemas de fertilidad afectan al 10-15% de las parejas. En un 30% de los casos, el factor masculino es el que está detrás de esta incapacidad para tener hijos. A ese porcentaje hay que unir otro 20% en donde las causas son mixtas: tanto el hombre como la mujer tienen algún problema para concebir. Algo que reconoce el mismo equipo de Reijo (investigadora del Instituto de Biologia de Celulas Madre y Medicina Regenerativa) en su artículo en el que afirman que "se requieren futuros estudios para examinar la eficiencia de este procedimiento en un receptor primate no humano para promover la reconstitución completa de la espermatogénesis".

Porque el experimento en este caso consistió en tomar muestras de la piel de cinco hombres para transformarlas en células madre pluripotentes o iPS. Tres de ellos tenían una mutación genética en su cromosoma Y que les impide producir esperma (tenían azoospermia) y los otros dos eran fértiles. Las células iPS de los cinco fueron transplantadas en los túbulos seminíferos de los testículos de ratones, que previamente habían sido modificados para que fueran estériles.

Lo que comprobaron fue que, una vez inyectadas en los testículos, las iPS se fueron transformando en células madre espermatogénicas, es decir, las precursoras de los espermatozoides. “Nuestro sueño es utilizar este modelo para fabricar un mapa genético de diferenciación de células germinales humanas, incluidas algunas en unos estadíos muy tempranos", adelanta Reijo.

Un gameto sufre una serie de cambios, denominados meiosis, para convertirse en una célula haploide [con 23 cromosomas] a partir de una diploide [con 46 cromosomas]. Esto hace más compleja la diferenciación para estas células. También a nivel epigenético, para que sean funcionales requieren de muchos más pasos. Todo esto complica y hace más difícil la investigación in vitro con estas células, porque además no se conocen muchas cosas sobre los gametos en cuestión de marcadores de diferenciación.

Eguizabal, junto con Juan Carlos Izpisúa y Anna Veiga, publicó : "En aquel entonces creamos un protocolo para, a partir de iPS, diferenciar líneas germinales masculinas en el laboratorio. Pero ahora, el grupo de Reijo ha dado un paso más: hacerlo in vivo, al inyectarlas en testículos de ratones. Es una prueba de que anidan ahí y de que se diferencian a células madre espermatogénicas, que siguen siendo diploides. Porque no han logrado espermatozoides, ya que el sistema reproductivo del ratón es muy diferente al humano. Pero demuestran que para la diferenciación es muy importante el entorno, el nicho, porque hay señales de otras células cercanas y de hormonas para que las iPS se transformen hacia eso y no hacia otra cosa. Es necesario estar dentro del entorno testicular".
Estos estudios sugieren que el uso de células madre puede servir como material de inicio para diagnosticar los defectos de las células germinales". Pero también adelanta futuras aplicaciones porque esta técnica tiene un gran potencial para el tratamiento de personas que por causas genéticas tienen nula o escasa producción de esperma o para los supervivientes a un cáncer que han perdido la capacidad reproductiva debido a tratamientos tóxicos para su gónadas

Fuente: El Mundo

miércoles, 7 de mayo de 2014

Descubren en peces células resistentes a infecciones víricas

Las enfermedades víricas son una importante amenaza para la acuicultura y de ahí el esfuerzo en profundizar en el conocimiento del sistema inmunitario de los peces y en el desarrollo de vacunas más eficaces.

En este sentido, el grupo de Virus de Peces de Luis Pérez García-Estañ, del Instituto de Biología Molecular y Celular de la Universidad Miguel Hernández de Elche, estudia cómo responden las células a la infección viral, según informa el programa de RNE Entre Probetas.

En concreto, investigan aquellas situaciones en las que las células, en lugar de ser destruidas por el virus, son capaces de sobrevivir dando lugar a lo que se conoce como infección persistente.
Truchas muertas en una red de pesca.


Células resistentes a nuevas infecciones

Resulta muy interesante el hecho de que estas células que portan el virus son resistentes a una nueva infección por un segundo virus distinto del primero.

Lo curioso de estos cultivos celulares que llamamos portadores es que solo unas pocas células parecen estar realmente infectadas, pero que eso es suficiente para que todo el cultivo se vuelva resistente.
Así, existen indicios de que el cultivo portador secreta al medio algún factor antiviral con las propiedades del interferón que confiere protección a otras células del mismo tipo frente a la infección vírica.

En la actualidad se está estudiando si este fenómeno es generalizable a diferentes especies de peces y cómo de amplia -es decir a cuántos virus distintos- es esa resistencia a la superinfección.
En cuanto a las aplicaciones, se trata de estudios aún preliminares, pero que tienen como objetivo final la mejora de las vacunas, tratando de aportarles el componente de protección inespecífica, de amplio espectro, además de la resistencia a un patógeno específico propia de dichas vacunas.
Fuente: RTVE

martes, 6 de mayo de 2014

Los antibióticos pierden efectividad en todo el mundo.


“Existe el peligro de que un hombre ignorante pueda fácilmente aplicarse una dosis insuficiente de antibiótico, y, al exponer a los microbios a una cantidad no letal del medicamento, los haga resistentes”. Aquella profecía que lanzó Alexander Fleming en 1945, en su discurso al recibir el premio Nobel por el descubrimiento de la penicilina (no su primer antibiótico, pero sí el más famoso), se ha cumplido. No es que haya habido un hombre ignorante. Han sido millones de hombres y mujeres los que, desde entonces, al inframedicarse cuando tenían una infección, han facilitado que las bacterias y otros microorganismos adquirieran resistencias. Y la carrera evolutiva (bacterias que mutan para sobrevivir al antibiótico contra seres humanos que desarrollan nuevos fármacos para actuar contra los patógenos mutados) ha llegado a un punto que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a un punto de alerta. El llamamiento es claro: “Si no tomamos medidas importantes para mejorar la prevención de las infecciones y no cambiamos nuestra forma de producir, prescribir y utilizar los antibióticos, el mundo sufrirá una pérdida progresiva de estos bienes de salud pública mundial cuyas repercusiones serán devastadoras”, ha dicho Keiji Fukuda, subdirector general de la OMS para Seguridad Sanitaria. “Los datos son muy preocupantes y demuestran la existencia de resistencia a los antibióticos, especialmente a los utilizados como último recurso, en todas las regiones del mundo”, indica la OMS.El problema de las resistencias no es nuevo, pero la OMS ha intentado, por primera vez, ponerle cifras. Para ello ha pedido a los 194 países que son miembros de la organización que le envíen los datos más recientes que tienen. Y ahí ha surgido el primer problema: solo 114 tenían información acerca de alguna de las siete bacterias sobre las que se les preguntó, y nada hay peor para tratar un problema que no saber cómo es de grave. Ni siquiera España ha ofrecido datos de todos, pero tiene una lógica: una de las bacterias por las que se preguntaba, la Shigella, se da en aguas contaminadas. Aun así, son muchos, y la conclusión es clara: las formas más resistentes —lo que en medicina podríamos definir como las peores— están ya en todo el mundo.

El ejemplo puede ser la bacteria Klebsiella pneumoniae resistente a los carbapenémicos, una de las últimas familias de antibióticos existentes. Estas superbacterias (a los patólogos no les gusta el nombre, pero los medios tendemos a simplificar rápidamente nombres tan complicados) se detectaron hace poco más de 10 años en UCI de EE UU. Su propagación ha sido imparable. En el informe de la OMS, 80 países han notificado casos. Y en proporciones que no son despreciables. Por centrarse en la región europea de la OMS, el 68,2% de las personas infectadas por klebsiella en Grecia ya tenían esta resistencia; en Georgia, el porcentaje es del 57,1%. En España, afortunadamente, la tasa en el 0,3%, aunque hay hospitales madrileños, entre otros, que han reportado brotes que no consiguen erradicar desde hace meses. Tanto, que la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un plan específico para intentar su regulación. Afortunadamente para la población general, esta bacteria es propia de sistemas hospitalarios, y no suele aparecer en el exterior. Pero para los afectados, todavía pocos, es un importante problema ya que causan infecciones para las que casi no quedan alternativas. Suelen ser graves, en personas ya debilitadas, y aparecen neumonías (como su nombre indica) y septicemias o infecciones generalizadas. Además, se transmiten fácilmente, indica la OMS.
Si las resistencias se extienden aún más, solo se podrán combatir con nuevos antibióticos. “Pero nuevos no hay y los que vienen son pocos”, dice Cantón.
Mientras los fármacos acuden a nuestra ayuda, al médico le parece bien que la OMS lance un mensaje de alerta. “Hay que cambiar las normas sociales como pasó con el tabaco” para que la población sepa utilizar bien estos medicamentos, dice. Que la gente sepa que el “mal uso de los antibióticos tiene un efecto secundario: las resistencias”. Fleming, hace 70 años, lo hubiera dicho de otra manera: “Que el hombre no sea tan ignorante”.