martes, 5 de marzo de 2019

Un nuevo ADN creado en el laboratorio duplica el abecedario genético.


Toda la información necesaria para ensamblar y operar un ser vivo, desde sus componentes moleculares más básicos, está recogida en una chuleta escrita solo con cuatro letras. El abecedario son las llamadas bases nitrogenadas, unidades químicas emparejadas que forman cada peldaño en la doble hélice del ADN: adenina (A) con timina (T) y citosina (C) con guanina (G).
 Ahora, un equipo de científicos dirigido desde la Fundación para la Evolución Molecular Aplicada, en EE UU, ha expandido el abecedario para incluir cuatro letras nuevas (Z, P, S y B). Han bautizado a la estructura resultante hachimoji, que significa “ocho letras” en japonés, y la describen en el número de la pasada semana la revista Science.
El trabajo está financiado parcialmente por la NASA y “es un avance conceptual muy grande”, asegura Víctor de Lorenzo, un experto en microbiología y biología sintética del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC). De Lorenzo, ajeno al nuevo estudio, explica que con este logro se pueden explorar sistemas biológicos que no han aparecido nunca.

LAS CUATRO NUEVAS ‘LETRAS’ EN EL ALFABETO GENÉTICO

Los científicos crearon las nuevas bases nitrogenadas introduciendo pequeñas modificaciones a las estructuras de las cuatro bases naturales. Como ocurre con A, T, C y G, las letras sintéticas también se agrupan en dos parejas porque, cuando se enfrentan las bases complementarias (Z con P y S con B), forman enlaces químicos llamados puentes de hidrógeno. En una serie de experimentos, el equipo de investigación ha demostrado que la doble hélice que forma el ADN hachimoji es estable.
Sin embargo, De Lorenzo advierte que es prematuro hablar de un nuevo código genético, ya que las letras introducidas no constituyen un cifrado de otras biomoléculas, como sí ocurre con las cuatro bases nitrogenadas de siempre.
En el sistema natural, cada tres bases nitrogenadas corresponden a un aminoácido, y por lo tanto forman un código. No es así con el ADN hachimoji, que produce ARN viable pero no tiene una traducción válida en forma de proteínas. Teóricamente, esa traducción se podría lograr, porque el 
conocimiento y la técnica necesarios se desarrollaron hace años.
Como solo hay 20 aminoácidos pero las cuatro letras genéticas clásicas se pueden combinar en 64 tripletes diferentes, existen “palabras” de ADN superfluas a las que los científicos han logrado asignar nuevos significados, correspondientes a aminoácidos sintéticos.


Fuente obtenida de: https://elpais.com/elpais/2019/02/27/ciencia/1551299080_087335.html



No hay comentarios: