martes, 18 de septiembre de 2018

Una enigmática fusión entre células potencia la metástasis


Una enigmática fusión entre células potencia la metástasis

Científicos de EE UU han descubierto un nuevo tipo de células humanas del cáncer que pueden contribuir a la metástasis, la expansión de un tumor primario a otros órganos del cuerpo que causa nueve de cada 10 muertes por cáncer.

Un estudio publicado esta semana ha demostrado que la fusión entre macrófagos, un tipo de células del sistema inmune, y células del cáncer de tejido epitelial, del tipo que recubre los órganos y también el interior de los vasos sanguíneos, sucede de forma espontánea en pacientes con tumores de páncreas y ha demostrado que los híbridos celulares cancerosos hacen que los tumores generen metástasis, crezcan más rápido y tengan un peor pronóstico.
Primero, el trabajo ha demostrado en ratones que las células híbridas se expanden más rápido por el flujo sanguíneo, crecen más y generan más metástasis que las células normales del cáncer. En un segundo paso, el equipo liderado por Melissa Wong, de la Universidad de Ciencia y Salud de Oregón (EE UU), encontró híbridos celulares en siete pacientes con cáncer de páncreas, renal y de cabeza y cuello. Todas habían recibido un trasplante de médula ósea de hombres. Los investigadores analizaron los tumores de estas pacientes y en ellas encontraron el cromosoma Y, prueba de la fusión celular. En la sangre de una de esas pacientes con cáncer de páncreas los investigadores encontraron que los híbridos son el tipo de célula tumoral predominante y que su número es mayor cuanto más avanzada está la enfermedad.
Los híbridos constituyen “una nueva población de células tumorales presentes en el flujo sanguíneo que había sido poco explorada hasta ahora y que se habían excluido de los análisis rutinarios”, resalta el estudio, publicado en Science Advances. Al fundirse con células sanas, las células del cáncer epiteliales —estáticas por naturaleza— ganan la movilidad que caracteriza a los glóbulos blancos que viajan por el flujo sanguíneo. La unión también funciona como un cambio de identidad que permite que las células malignas parezcan inofensivos glóbulos blancos y no sean aniquiladas. Los investigadores creen que el estudio de estas células puede aclarar los mecanismos de resistencia tumoral a los fármacos y su recurrencia en metástasis. También proponen que estas células híbridas pueden ser usadas en el diagnóstico del cáncer en análisis de sangre y, en un futuro, abrir la puerta a nuevos tratamientos.
“Es un fenómeno fascinante. Un mecanismo adicional de expansión del cáncer más allá del más conocido, que se basa en la acumulación de mutaciones genéticas”, explica Héctor Peinado, jefe del grupo de microambiente y metástasis del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. “Nosotros vimos fusiones celulares entre médula ósea y melanoma. Es un nuevo concepto y aún no sabemos cómo es de común, aunque nosotros lo vimos en un porcentaje bajo, por lo que probablemente suceda sólo en un reducido número de pacientes. Lo que nosotros estamos viendo es que a lo largo de la evolución de un tumor hay un momento en que la médula ósea sana colabora a la expansión del cáncer. Este tipo de estudios abre una ventana terapéutica. Los autores mencionan la posibilidad de atacar a los macrófagos con una droga alternativa a las actuales, lo que podría ser en un futuro parte de una terapia combinada”, explica.

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